top of page

¡Reseña! - Cruel King (Royal Elite, #0), de Rina Kent.

  • Foto del escritor: Camila Alex
    Camila Alex
  • 21 jul 2023
  • 7 Min. de lectura

¿Sinceramente? Por mi mente jamás cruzó que mi primera reseña del blog sería sobre este libro... Pero, la vida está llena de sorpresas y quién soy yo para quejarme –sí me quejo, no se hagan–. No soy mucho de romances oscuros ni parecidos, pero empecé a investigar un poco por curiosidad y esta serie llegó a mis manos gracias a una recomendación –sin embargo, algunos libros de Royal Elite no serán clasificados como 'dark romance' por diversas razones, empezando por este... Y ya hablaremos de eso más adelante–. Estoy convencida de que este es un buen comienzo para el blog: no solo porque es una reseña fresca de una lectura reciente, también porque es bueno salir de la rutina de vez en cuando y que mejor forma de hacerlo con una historia totalmente contraria a mis gustos.

FICHA TÉCNICA

  • Título: Cruel King.

  • Autora: Rina Kent.

  • Serie: Royal Elite.

  • Libro: 0 de 7.

  • Publicación: Noviembre de 2019.

  • Género: Romance contemporáneo, new adult.

  • Tropes: Bully romance, amor prohibido, un artista y su musa, old money.

  • Clasificación: Para mayores de 18 años.


Leído en Febrero de 2023.


SINOPSIS:

Él no es un rey de cuento de hadas.


Levi

Aquí, princesita. Soy tu rey.

Tienes tres reglas. Inclínate. Quiébrate. Arrodíllate.

Pelea todo lo que quieras, pero pronto estarás cantando "larga vida al rey".


Astrid

Un día soy la pequeña mosca de la Escuela Royal Elite, al siguiente soy cazada y dejada por muerta.

Él no solo destroza mi vida en pedazos, pero también va detrás de mi corazón.

Él piensa que me quebró, pero la nueva princesa pondrá al rey de rodillas.


Disclaimer: este es un romance bully de secundaria, nuevo adulto mayor, y contiene situaciones dudosas que algunos lectores podrían encontrar ofensivas. Sí has estado buscando un héroe, entonces no lo encontrarás en Royal Élite. Sin embargo, sí has estado buscando antihéores y villanos, entonces sé bienvenido a su corte real.

ADVERTENCIA

Este libro contiene escenas sexuales explícitas, así como diferentes tipos de violencia (física y psicológica), situaciones de acoso escolar y consumo de sustancias ilícitas.

OPINIÓN PERSONAL

Como mencioné antes, este libro llegó a mis manos por recomendación. No llamaba mi atención, porque no es exactamente mi estilo; aunque leo de todo un poco, los romances retorcidos no son de mis favoritos –porque, la mayoría de los casos, no son creíbles cuando se desarrollan en un instituto–. Quienes me recomendaron Royal Elite, un grupo de amigas, no paraban de hablar sobre sus personajes y a mí me encantan los debates... Quería formar parte de la conversación, no me juzguen, porque valió totalmente la pena –me cancelaron varias veces, pero con cariño y las risas no faltaron–.

Admito que me lo leí sin saber mucho qué esperar... No sabía de qué se trataba, no tenía ni una sola pista de su propósito ni mucho menos sus personajes.


Una de las primeras impresiones que me llevé, una muy agradable, fue que su narración utiliza vocabulario con expresiones inglesas. La historia se desarrolla en Londres, Inglaterra, y desde un principio la autora te advierte que los personajes hacen uso de un inglés británico, con el fin de que los mismos sean más acordes al contexto que los rodea –cabe destacar, que me leí el libro en dicho idioma, por lo que noté este detalle desde el inicio–. Todo sucede en primera persona, intercalando los capítulos entre los puntos de vista de Levi y Astrid; y los dos no podían ser más distintos el uno del otro, porque sería imposible.

"Pensó que logró quebrarme, pero no debió dejarme recoger los restos porque lo que no me mata, mejor corre."

No soy una experta sobre el tema narrativo, mucho menos sí es un libro narrado en un idioma distinto al mío y ni hablar sí me cruzo con una mala traducción –que pasa más de lo que nos gustaría admitir–, pero en el caso de Cruel King hay varias situaciones que hacen de su historia pasadera y confusa en otras. La autora no utiliza un exceso de eufemismos ni de metáforas, lo que fue una ventaja, pero la falta o la completa ausencia de descripción de los escenarios dificulta posicionar a los personajes en cada situación. Tal vez se deba a que esta es la primera vez que leo un libro en inglés británico o a que la trama en general no me terminó de convencer, pero es un libro que se lee bastante rápido una vez tomado el ritmo de la narración.


El libro empieza con Astrid en una fiesta –clásico– y ella es definitivamente lo mejor del libro. Astrid Clifford no es el típico caso de "y ella no era como las otras chicas" que se encuentran en otros libros; no es mi estereotipo favorito de leer, pero en este caso se nota mucho el por qué Astrid encaja en él como anillo al dedo. Viene de un núcleo familiar inestable y, aunque su padre ausente marcó su infancia, fue la influencia de su madre lo que la empujó a ser ella misma en un mundo repleto de personas falsas cuando se vio sumergida en este. Y, en Royal Elite School, las personas como Astrid destacan por ser diferentes –el acoso escolar en la historia es constante de principio a fin, siendo una de las características que describen a la serie en general, separando a personajes en estatus de formas muy remarcadas–.

Entre ambos protagonistas, fue Astrid quien hizo de la historia más llevadera. Aunque no me dejó tomarme en serio algunas escenas por culpa de su sentido del humor –en más de una ocasión me tuvo riendo como tonta–, resulta más fácil identificarse con su personalidad que con la de Levi al leer sus puntos de vista. No solamente es un personaje divertido, también es ingeniosa y decidida: y su fortaleza se refleja mayormente en este rasgo, con su resolución en no dejarse pisotear por nadie, ni siquiera por el rey de la escuela.


La única desventaja que tuvo su personaje, sinceramente, fue debido a la misma falta de descripción tanto de los espacios físicos como de la situación general en sí. La autora se centró más en las sensaciones, emociones y pensamientos de los personajes que, sí bien no está mal, el resultado final es el de un cuadro sin terminar que no permite posicionar a sus protagonistas en un buen tiempo y espacio. Astrid tiene mucho potencial y, a pesar de ser una historia corta, su desarrollo se vio debilitado por estos factores más que por su construcción en sí.

"Astrid me dijo una vez que yo era una noche oscura. Es en las noches oscuras que las estrellas como ella brillan más."

Por otro lado, Levi fue un mar de contradicciones para mí y la cantidad de sentimientos encontrados que causó a lo largo del libro fueron interminables –dame un respiro, ¿sí?–. Me gustó, no voy a mentir, pero no me terminó de convencer su actitud de "tengo el mundo en mis manos"... Su forma de pensar, actuar e incluso de sentir, se me hicieron más los de un hombre en sus treintas que los de un adolescente de 18 años. A ver, que la madurez no va de la mano con la edad –soy fuerte defensora de ese pensamiento– y son las experiencias las que forjan tu forma de ver el mundo; sin embargo, aunque el entorno en el que creció Levi es suficiente para entenderlo, la misma desventaja que debilitó el desarrollo de Astrid, aplicó igualmente para él... Debo admitir que, en más de una oportunidad, Levi me tuvo suspirando y no logré conectar con ese lado tan adulto de su personaje.


Con respecto a la trama, aunque no acerté ninguna de mis teorías –lo usual–, no es difícil de seguir. Además de ambos protagonistas, los demás personajes que forman parte de su entorno hicieron de la historia entretenida y llevadera. No hubo momentos pesados ni tediosos de leer porque, a pesar de tratarse de un romance tóxico y de un ambiente "denso", tampoco rebusca sus razones detrás de los 'por qué' ni utiliza giros inexplicables para hacer todo más interesante. Se podría decir que la autora mantuvo un buen balance entre la creciente relación de Astrid y Levi y los sucesos que los unen en diferentes aspectos de sus vidas, un tema no distrajo al otro ni lo absorbió para dejarlo en el olvido... La trama revuelve alrededor de adolescentes atípicos –demasiado atípicos para creerlo–, que a su vez viven momentos igual de atípicos.

No es ni de cerca el mejor libro que me he leído, pero eso no le quitó lo entretenido ni lo fácil de leer que resultó. Tiene sus altibajos como cualquier otra historia y sus giros argumentales no fueron los más originales, pero hay que admitir que mantienen a la mente del lector en constante movimiento para saber el qué, quién y por qué detrás de todo lo que rodea la relación de Astrid y Levi... Dudo que lo vuelva a leer alguna vez –nunca se sabe–, y, aun así, fue un buen cambio de ambiente para pasar el rato y su autora tiene una forma muy interesante de contar sus historias.

LO QUE + ME GUSTÓ

LO QUE - ME GUSTÓ

Los giros de la trama. Tuvieron a mi mente trabajando en todo momento, enganchada.

La trama seguramente me habría convencido mucho más sí no se desarrollara en un instituto...

Es una historia muy fácil de leer, una vez tomado el ritmo de lectura pasa muy rápido.

En más de una ocasión me encontré riendo o sintiendo vergüenza ajena debido al punto anterior.

Astrid.

Los escenarios poco descritos impiden posicionar a los personajes en tiempo y espacio.

A pesar de que Levi no me terminó de convencer, es un personaje masculino atractivo con potencial.

PUNTUACIÓN

"Me encuentro con esos siniestros, pálidos ojos azules. Algunas veces, es como sí le pertenecieran a un ángel. Otras veces, es como sí el diablo estuviera observándome" –Cruel King, de Rina Kent.

P.D.: Los libros de Rina Kent no han sido traducidos oficialmente al español ni a ningún otro idioma, las citas encontradas en la reseña son traducciones mías y, aunque es posible que no sean totalmente acertadas, las mismas se acercan a lo encontrado en los libros.

Comentarios


bottom of page