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¡Reseña! - Twisted Kingdom (Royal Elite, #3), de Rina Kent.

  • Foto del escritor: Camila Alex
    Camila Alex
  • 25 sept 2023
  • 7 Min. de lectura

Esta reseña tardó en llegar por muchísimos motivos, pero el principal fue que no supe cómo ordenar mis ideas y mis pensamientos. Aunque la serie no finaliza aquí, el foco cambia a distintos personajes a partir de ahora en adelante y me emociona saber más sobre los demás, pero admito que Aiden y Elsa fueron una lectura bastante intensa que me dejó un tanto... ¿Cómo decirlo? Expectante –un poquitín asustada, tal vez, no lo sé–. Pero, aun así, lectores, espero que estén disfrutando de esta montaña rusa emocional tanto como yo, hayas o no leído los libros, después de todo la cosa no termina aquí.

"–Lo que siento por ti no es solo amor, obsesión o adicción. Es todo eso y más ¿Sabes que significa eso, corazón? Significa que no puedo vivir sin ti, así que no te atrevas a dejarme."

FICHA TÉCNICA

  • Título: Twisted Kingdom.

  • Autora: Rina Kent.

  • Serie: Royal Elite.

  • Libro: 3 de 7.

  • Publicación: Enero de 2020.

  • Género: Romance oscuro, contemporáneo.

  • Tropes: Bully romance, old money, relación tóxica, venganza, pasado compartido.

  • Clasificación: Para mayores de 21 años.


Leído en Febrero de 2023.


SINOPSIS:

No se supone que el reino caiga.


La verdad te arruina antes de liberarte.

Máscaras caen.

Secretos son revelados.

La carrera de Elsa por el pasado la ciega del presente.


Pelearé por ella.

La traeré de regreso.

La protegeré incluso sí es lo último que hago.


Hicimos una promesa.

Ella es mía.

¿Estás lista para una última jugada, corazón?


Disclaimer: Este es un romance oscuro de instituto que contiene bullying y situaciones ambiguas que algunos lectores podrían encontrar ofensivas.

ADVERTENCIA

Este libro contiene escenas sexuales explícitas, así como diferentes tipos de violencia (doméstica, física y psicológica), situaciones de acoso escolar y secuestro, tortura, manipulación, suicidio y menciones ambiguas sobre traumas.

OPINIÓN PERSONAL

Se siente un poco extraño saber que este es el último libro sobre Aiden y Elsa como protagonistas –que sepa, y es que todo es posible– y, aunque fue una montaña rusa de emociones de principio a fin, me costó empezarlo y es que las consecuencias que trajo el final de Steel Princess me desconectaron por completo de la historia... Al menos, al principio, luego todo fue muy sencillo de leer –de allí no me sacaba nadie–; esto incluso me colocó en una posición insegura sobre la puntuación final (por eso también me tardé un poco en escribir esta reseña... un poco, digo, el descaro).

"Hoy la camiseta de Teal dice: Podría estar de acuerdo contigo, pero ambos estaríamos equivocados."

Esta vez no hablaré de la narración ni de la construcción de personajes, porque en los artículos anteriores dejé muy clara mi opinión al respecto y la verdad es que la misma no ha cambiado mucho, así que me centraré más en la trama en sí en esta reseña –sobre todo porque me sigo enfocando en Aiden y Elsa, el resto de personajes tendrá su momento más adelante–.

Cr.: Pinterest
Cr.: Pinterest

Seamos sinceros, este tercer libro no comenzó con muy bien pie y fue mayormente por lo surreal de todo. Esta vez, no les haré spoilers, pero es que muchas de las situaciones que se dieron a raíz de la decisión de Elsa –una muy apresurada y tomada con descuido– me tuvieron cuestionando qué estaba sucediendo. Sigue siendo todo un personaje; me gusta, no me encanta, pero su inclinación para conjeturar y tomar decisiones apresuradas en base a la emoción del momento me tuvo jalándome de los cabellos los primeros capítulos –desconfiar de Aiden no parece haberle dado mucho pie para desconfiar de los demás–. Lo peor de todo es que creo que mi reacción se debe mayormente a mi edad y no, no me miren así, déjenme que les explique.


¿Recuerdan la película animada de 'La Sirenita'? Ariel quiere ir a la superficie movida por su curiosidad y Tritón se niega porque es peligroso, quiere proteger a su hija... Hay un diálogo en específico de Ariel, donde pide a su padre que no la trate como a una niña porque tiene 16 años. Cuando ves esa escena a mis 26 años –y cuidado alguno me dice vieja, los observo– y piensas en todas las decisiones apresuradas que toma Ariel, aunque sean con las mejores de las intenciones, es inevitable no pensar lo mucho que le falta por aprender, a pesar de no ser una niña ya. A lo que quiero llegar, lectores, es que mientras leía los pensamientos de Elsa y la situación en que saltó de cabeza sin pensarlo dos veces, tuve la misma sensación que cuando veo esa escena de La Sirenita (y les menciono la versión animada de 1989 porque aún no he visto la última película que salió) –solo quería que se detuviera un momento, respirara profundo y considerara lo que estaba haciendo... pero Elsa no lo hizo–.


Y en cierto modo, aunque Elsa tardó en ver las cosas desde una perspectiva más fría, siento que la situación en general me empujó a estar de acuerdo con Aiden... ¿Saben que no me gusta? Estar de acuerdo con un King –al menos, puede que con Levi sí, pero se entiende mi por qué, ¿no?

A ver... Aiden no me agrada del todo, me gusta su construcción y su desarrollo como personaje, agregando que todavía causa muchos sentimientos encontrados en mi; darle la razón en este libro, además de a otro personaje igual o peor que Aiden –Agnus– me tuvo cuestionándome mi sanidad en más de una ocasión. Y no me refiero a sus métodos, sino a su razonamiento –lo sé, aterrador–.


Durante todo el libro, Aiden deja siempre un punto en claro y es dónde le doy la razón: él siempre escogió a Elsa por sobre todo lo demás. Y sí, sé que nunca ha sido el más sincero y le gusta mucho expresarse en clave –en la vida pasada de Aiden seguro fue profeta–, son más los dolores de cabeza que causa su personaje y al principio genera mucho rechazo; sin embargo, siempre fue muy directo en lo que a su deseo de permanecer junto a Elsa se refiere, incluso cuando este fue expresado de formas muy intensas. Cuando debía elegir, siempre era ella sin dudarlo. En parte, el contexto que rodea a Aiden y en conjunto con todo lo que sucedió en el pasado –esta vez se tomaron la molestia de contarnos el chisme completo–, ayudó a que viera las cosas desde su percepción: el ser un King y todo lo que conlleva –¿ya vieron el padre que tiene?–, el evento traumático que vivió, la muerte de su madre y cada una de las situaciones que esto desencadenó hicieron de Aiden un personaje muchísimo más complejo de lo que creí en un principio... Sobre todo, cuando comprendes qué lo une tanto a Elsa, es imposible no pensar en lo mucho que se complementan entre sí –de la forma más extraña, pero funciona–.


Entiendo que Elsa también pasó su gran repertorio de momentos traumáticos –y de verdad, la sorpresa que me llevé cuando narran el pasado no fue normal, tuve que detenerme a procesar lo leído–, y ella tuvo una muy gran desventaja que es la pérdida de memoria, pero su deseo (in)consciente de pertenecer la empuja en más de una ocasión a actuar sin pensar. Su personaje realmente brilló cuando se detuvo a pensar en qué quería ella, no los demás, y entendió que su principal prioridad debe ser su felicidad, es que Elsa empieza a ver su potencial.

Ahora, a diferencia del libro anterior, la trama en este libro fue lo que más me encantó. No solamente se revela el pasado y qué fue aquello que unió a Aiden y a Elsa –al fin–, dando paso al cierre de la trilogía –la que, a decir verdad, siento que pudo ser condensada en dos libros, pero cada quien–; los últimos capítulos me tuvieron allí sin poder despegarme del libro hasta terminarlo, la tensión constante y cada nueva revelación era increíble, sin dejar cabos sueltos –lo que también confirmó mi opinión sobre Ethan y Jonathan, no piensan ninguno de esos dos–.


Siendo sincera no esperaba mucho de esta pareja, pero Aiden y Elsa terminaron siendo un complemento muy extraño, pero que funciona muy bien; la química entre ambos, sin contar su evolución a lo largo de la trilogía es notable. Incluso podría decir que le he tomado cariño no solo a ambos, sino también a los demás personajes de la serie –Kimberly y Teal son dos que llaman mucho mi atención, no puedo esperar a leer sus historias–. Puedo ignorar que la trama se desarrolla en un instituto con facilidad, algunas veces, pero de resto Rina Kent hace un muy buen trabajo enganchando al lector: ha sido un agradable descubrimiento, de verdad.

LO QUE + ME GUSTÓ

LO QUE - ME GUSTÓ

La química entre Aiden y Elsa no disminuye en ningún momento.

El inicio del libro es algo débil porque es muy surreal todo lo que sucede.

En comparación a Deviant King y Steel Princess, se nota mucho el cambio en los protagonistas.

Las decisiones de Elsa al principio del libro me tuvieron estresada.

Los nuevos personajes que se integraron en este libro, se ganaron con rapidez mi curiosidad.

Ethan Steel y Jonathan King son el 66% de los problemas de Aiden y Elsa (y el otro 34% son los protagonistas en sí).

Amé el final.

Cuando sabes todo lo que sucedió y el porqué... Solo te puedes preguntar a ti mismo "¿Es en serio?".

PUNTUACIÓN

"Algunas veces, el rey es una mujer" –Twisted Kingdom, de Rina Kent.

P.D.: los libros de Rina Kent no han sido traducidos oficialmente al español ni a ningún otro idioma, las citas encontradas en la reseña son traducciones mías y, aunque es posible que no sean totalmente acertadas, las mismas se acercan a lo encontrado en los libros.

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